Tostadas de mole vegano

Este post es para esos días en los que mueres por un antojito mexicano tradicional, pero no tienes 4 horas para tostar chiles y moler especias. Estas tostadas de mole vegano son ricas, proteicas y perfectas para una cena especial o fiesta.

No todos los moles en pasta son iguales y aquí es donde hay que leer etiquetas. Tradicionalmente, muchas pastas incluyen manteca de cerdo (lard) o caldo de pollo para el sabor. Así como derivados lácteos (mayormente suero de leche en polvo).

Aquí te paso mis favoritos que suelen ser aptos y son muy fáciles de conseguir:

  • Doña María: El “clásico de clásicos” que encuentras en Walmart o Target. Su Mole Original suele ser apto, pero evita las versiones “listas para servir” en vasito de plástico o cajas, ya que suelen traer caldo de pollo.

  • La Costeña: ¡Un salvavidas! Es de las marcas más accesibles en EE. UU. Su Mole en pasta suele ser apto para veganos.

  • Rogelio Bueno: Muy común en mercados hispanos. Tiene un gran equilibrio entre dulce y picante y generalmente su lista de ingredientes es muy amigable con la dieta basada en plantas.

Tiempo de preparación: 20 minutos

Ingredientes

Para el guiso:

  • 3 tazas de soya texturizada seca
  • 0.5 tazas de pasta de mole
  • 2 tazas de agua caliente (para disolver el mole)
  • 0.5 cda. de consomé vegetal (en polvo o granulado)
  • Aceite vegetal (un chorrito para sofreír)
  • Sal al gusto
  • 0.5 cebolla morada mediana
  • 1 limón (su jugo)
  • 2 cdas. de agua caliente
  • 0.5 cdta. de orégano seco
  • 10 tostadas
  • Ajonjolí tostado

Preparación

Prepara el curtido de cebolla:

  1. Corta la cebolla morada en tiras muy finas (estilo pluma o medias lunas). Entre más delgadas sean, más rápido se curtirán y mejor textura tendrán en la tostada.
  2. En un tazón pequeño, coloca la cebolla y agrega el jugo de limón, las 2 cucharadas de agua, la sal y el orégano seco. Tip: Frota el orégano entre tus palmas mientras lo espolvoreas sobre la cebolla para liberar sus aceites esenciales y potenciar su aroma.
  3. Mezcla todo muy bien y deja reposar por lo menos 15 a 20 minutos. Notarás que la cebolla cambia de un morado oscuro a un rosa vibrante y su sabor se vuelve mucho más suave y delicioso.

Prepara el guiso:

  1. Coloca la soya texturizada en un recipiente y cúbrela con agua caliente. Déjala reposar hasta que ablande. Después, escúrrela muy bien y exprímela (puedes usar un colador o un paño limpio) para eliminar todo el exceso de agua. ¡Entre más seca esté, mejor absorberá el mole!
  2. En una cacerola a fuego medio, diluye la pasta de mole en el agua caliente (o caldo vegetal). Mueve constantemente hasta que esté totalmente disuelto. Deja que hierva suavemente a fuego bajo hasta que espese; queremos una consistencia con cuerpo, no aguada.
  3. Mientras el mole toma sazón, calienta el aceite en un sartén amplio y agrega la soya (bien exprimida).   Espolvorea el consomé vegetal y el ajo en polvo y cocina hasta que la humedad se evapore por completo y la soya empiece a dorarse.
  4. Vierte el mole sobre la soya y mezcla bien. Cocina a fuego bajo por un minuto más para que los sabores se integren perfectamente.
  5. Sirve sobre tostadas crujientes y corona con tus cebollitas curtidas y el ajonjolí tostado.

Consejos

  • Si tienes tiempo y se te antoja el sabor de un mole hecho en casa con todo el amor y paciencia, lánzate a preparar nuestra receta de Mole Poblano.