Jamón vegano casero
Este jamón vegano artesanal a base de gluten de trigo es una excelente opción. Con una textura firme, elástica y fácil de rebanar, logra un perfil salado y ahumado muy característico gracias a la combinación de salsa de soya, humo líquido y especias. Es una receta económica, llena de proteína vegetal y facilísima de hacer, lista para rebanar en láminas delgadas para tus sándwiches o picar en cubitos para tus guisos.
Su valor nutricional y funcional destaca principalmente por los grandes beneficios del gluten vital de trigo:
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Bomba de proteína concentrada: Al ser prácticamente la proteína pura del trigo (al que se le ha extraído todo el almidón), aporta más de un 75-80% de proteína por porción.
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Textura cárnica inigualable: Es el ingrediente estrella para lograr la fibra, elasticidad y firmeza típicas del jamón o los embutidos tradicionales, logrando que el seitán no se desmorone ni quede suave.
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Bajo en grasas y carbohidratos: Al remover casi todo el almidón, es un ingrediente muy limpio y denso en nutrientes que no añade grasas saturadas ni colesterol a tus platillos.
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Saciante y versátil: Gracias a su alta densidad de proteínas, ayuda a mantener la saciedad por mucho más tiempo y absorbe los sabores de los marinados, caldos y especias como una esponja.
Ingredientes
- 1.5 tazas de gluten de trigo vital
- 2 cdas. de levadura nutricional
- 1 cdta. de pimentón ahumado (paprika)
- 1 cdta. de ajo en polvo
- 1 cdta. de cebolla en polvo
- 1 cdta. de cilantro molido en polvo
- 1 taza de agua o caldo de vegetales
- 2 cdas. de salsa de soya o tamari
- 1 cdta. de humo líquido
- 1 cda. de jarabe de agave o maple
- 1 cda.de pasta de tomate
Preparación
- En un tazón o jarra, integra muy bien el agua con la salsa de soya, el humo líquido, el agave y la pasta de tomate revolviendo hasta obtener una mezcla líquida homogénea sin grumos.
- En un tazón grande, combina el gluten de trigo con los demás ingredientes secos. Vierte la mezcla de líquidos y remueve con una espátula hasta que el gluten absorba todo el líquido por completo.
- Amasa con las manos dentro del tazón durante solo 2 o 3 minutos. Verás cómo la masa toma una consistencia elástica y fibrosa. (Tip: Evita amasar de más para que la textura final no quede dura).
- Moldea la masa dándole forma de cilindro o tronco compacto (como un embutido). Envuélvelo de forma muy apretada en papel de aluminio, sellando bien los extremos como si fuera un caramelo grande. Esto mantendrá la forma firme y evitará que se expanda en exceso al cocinarse.
- Coloca el rollo en una olla vaporera y cocina durante 1 hora.
- Una vez listo, deja que se enfríe por completo a temperatura ambiente. Tapa y lleva al refrigerador durante varias horas o toda la noche; al enfriarse adquirirá su textura firme y perfecta para cortar.
- Rebánalo en lonjas delgadas o córtalo en cubitos, ¡y disfruta en todas tus preparaciones!
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