Garbanzos poblanos

Te traemos una versión completamente vegetal de un clásico mexicano: los garbanzos poblanos. Este platillo conserva todo el sabor de la receta original y sustituye la carne por garbanzos, una legumbre llena de proteínas y nutrientes.

Para lograr esa cremosidad irresistiblemente rica que caracteriza este guiso, he utilizado un ingrediente especial que aporta una textura suave y un sabor delicioso sin necesidad de lácteos: ¡la magia del cacahuate! El resultado es un platillo reconfortante, sabroso y completamente libre de sufrimiento animal. Ideal para quienes buscan una opción más compasiva y deliciosa sin perder las raíces de la cocina mexicana.

¡Atrévete a probar este cambio y disfruta de una explosión de sabores, perfecta para cualquier ocasión!

Tiempo de preparación: 40 minutos

Ingredientes

  • 1 taza de garbanzos
  • 2 chiles poblanos
  • 1 cebolla chica picada
  • 1 taza de granos de elote (cocidos)
  • 1 cdita. de comino
  • 1 cdita. de pimienta negra granulada o molida
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cdas. de cebolla en polvo
  • 1 taza de cacahuate natural
  • 4 tazas de agua
  • 1 cda. de maicena
  • 1 cda. de consomé vegetal
  • Agua
  • Aceite

Preparación

  1. Remoja los garbanzos en abundante agua durante al menos 8 horas o toda la noche.
  2. Escurre y cuece en agua limpia hasta que estén suaves (60–90 minutos en olla convencional o 25–30 minutos en olla de presión). Reserva.
  3. Asa los chiles poblanos directamente sobre la flama, en comal o en horno a 220 °C, girándolos hasta que la piel esté completamente ampollada y tostada.
  4. Colócalos en una bolsa o recipiente tapado para que suden durante 10–15 minutos. Retira la piel, las semillas y las venas; corta en rajas y reserva.
  5. Remoja los cacahuates en agua hirviendo durante al menos 15 minutos. Escurre y colócalos en la licuadora junto con 3 tazas de agua, el consomé vegetal, los ajos, la cebolla en polvo, la pimienta, el comino y la maicena. Licúa durante 1 minuto o hasta obtener una mezcla completamente lisa.
  6. En un sartén amplio o cacerola, calienta 3 cucharadas de aceite a fuego medio. Sofríe la cebolla hasta que esté transparente y ligeramente dorada.
  7. Agrega los garbanzos cocidos y saltéalos unos minutos para que absorban sabor.
  8. Incorpora las rajas de poblano y los granos de elote. Cocina moviendo constantemente hasta que todo esté bien integrado y ligeramente suave.
  9. Vierte la mezcla de la licuadora, baja el fuego y cocina moviendo ocasionalmente hasta que espese y adquiera una textura cremosa (aprox. 5–8 minutos). Prueba, ajusta de sal si es necesario y apaga.
  10. Sirve caliente en tacos, tostadas, con arroz o acompañado de tortillas recién hechas. ¡Que los disfrutes!