Sorullitos de maíz

Los sorullitos de maíz son una fritura clásica del Caribe: una masa suave de harina de maíz que se fríe hasta quedar dorada por fuera y cremosa por dentro. En esta versión, el relleno es un queso vegetal hecho a base de pepitas de calabaza, con un sabor profundo y ligeramente tostado que se funde al calor y contrasta con la textura del maíz. El resultado es un bocado crujiente, salino y reconfortante, que respeta la esencia del sorullito tradicional mientras abre espacio a ingredientes vegetales bien pensados.

Tiempo de preparación: 25 minutos

Ingredientes

Para la masa:

  • 1.5 cdta. de azúcar
  • 1.25 cdtas. de sal
  • 1.25 tazas de harina precocida de maíz amarillo
  • 1 cda. de mantequilla vegana o margarina sin lácteos
  • 1 cda. de levadura nutricional (opcional para sabor a queso)

Para el queso:

  • 0.66 tazas de pepitas (semillas de calabaza)
  • 0.75 tazas  de agua
  • 1.0 cda.  de levadura nutricional
  • 1.0 cdta.  de sal
  • 0.5 cdta. de ajo en polvo
  • 0.5 cdta. de cebolla en polvo
  • 0.5 cdta.  de pimienta blanca
  • 3 cdas. de gelatina vegetal (agar agar)

Preparación

Prepara el queso:

  1. Coloca las pepitas de calabaza en una licuadora o procesador y tritúralas hasta obtener un polvo fino.
  2. Agrega la sal y los polvos de ajo, cebolla y pimienta. Procesa nuevamente para integrar bien los sabores.
  3. Incorpora el agar agar y el agua, y licúa hasta obtener una pasta homogénea y sin grumos.
  4. Vierte la mezcla en una olla mediana y cocina a fuego medio, removiendo constantemente.
  5. Continúa mezclando hasta que la pasta espese, se vuelva brillante y comience a despegarse de los lados de la olla y permanezca junta en el medio de esta.
  6. Retira del fuego y vierte la mezcla en moldes o en un recipiente ligeramente aceitado.
  7. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera por al menos 30 minutos, o hasta que el queso esté firme.
  8. Desmolda y corta en cubitos, desmorónalo o rállalo.

Prepara los surollitos:

  1. En una olla pequeña, coloca el agua, el azúcar y la sal. Lleva a fuego medio-alto hasta que el azúcar y la sal se disuelvan por completo y el agua comience a hervir.
  2. Baja ligeramente el fuego y añade la harina de maíz en forma de lluvia, mezclando de inmediato y sin parar con una paleta. Cocina durante aproximadamente 1 minuto, hasta que la mezcla se integre por completo.
  3. Retira la olla del fuego y agrega la grasa vegetal junto con la levadura nutricional. Mezcla bien hasta que se incorpore todo y se forme una masa compacta.
  4. Continúa mezclando durante unos 2–3 minutos, hasta obtener una masa uniforme, algo elástica y maleable. Debe ser firme y manejable, pero no pegajosa.
  5. Deja reposar la masa unos 3 minutos, hasta que esté tibia y puedas manipularla sin quemarte.
  6. Toma aproximadamente 2 cucharadas de masa y aplánala con las manos formando un rectángulo de unos 5 × 7 cm.
  7. Coloca en el centro una cucharadita y media del queso vegano de pepitas ya firme.
  8. Envuelve el relleno con la masa y forma un cilindro alargado, de unos 7–8 cm de largo.
  9. Repite el proceso hasta terminar la masa; deberías obtener alrededor de 20-25 sorullitos.
  10. Calienta suficiente aceite en una sartén de fondo grueso a fuego medio-alto. El aceite estará listo cuando burbujee al introducir una cuchara de madera.
  11. Fríe los sorullitos en tandas, girándolos para que se doren de manera uniforme, durante unos 5 minutos, o hasta que estén bien dorados por fuera.
  12. Retíralos y colócalos sobre papel absorbente. Sírvelos calientes para disfrutar el contraste entre la masa crujiente y el relleno suave.

Sorullitos de maíz dorados y crujientes, rellenos de queso de pepitas, servidos en un plato con salsa rosada vegana hecha de ketchup y mayonesa.

Consejos

Si deseas prepararlos con anticipación:

  1. Coloca los sorullitos formados en una bandeja forrada con papel encerado, sin que se toquen.
  2. Congela hasta que estén firmes y luego transfiérelos a bolsas o recipientes herméticos. Se conservan hasta por 2 meses.
  3. Para freírlos congelados, no es necesario descongelar: fríe directamente en aceite caliente durante unos 6 minutos, hasta que estén dorados.