Cheesecake vegano de arándano

Si hay un postre que nunca falla, es un buen cheesecake… y esta versión de cheesecake vegano con topping de arándanos queda verdaderamente espectacular. Es cremoso, suave, libre de lácteos y sin colesterol, con una corteza crujiente y un toque frutal que lo hace perfecto para cualquier ocasión: desde una cena festiva hasta una reunión entre amistades, un cumpleaños o un antojo dulce para consentirte en casa. Lo mejor es que es increíblemente fácil de preparar y utiliza ingredientes accesibles, que puedes encontrar sin complicaciones en cualquier supermercado.

Además, no necesitas ser experiencia en repostería para hacerlo bien. La receta es tan noble que sale perfecta incluso en la primera preparación.

El tofu, que usamos como base para darle esa textura cremosa, es una excelente fuente de proteína vegetal y contiene aminoácidos esenciales, hierro y calcio. Esto hace que el cheesecake tenga un perfil nutricional más completo y saciante, sin las grasas saturadas ni el colesterol de los lácteos.  Los arándanos aportan antioxidantes y un toque refrescante que equilibra la cremosidad del relleno. Puedes hacer un topping más espeso tipo compota o dejarlo más fluido para que escurra por los costados. De cualquier forma, queda espectacular. Puedes usar otros frutos si no tienes arándanos: fresas, frambuesas, moras o incluso una mezcla. También puedes decorar con ralladura de limón, hojas de menta o un poco de coco rallado para darle un toque personal.

Y como es vegano, es ideal para compartir con todas las personas, incluso aquellas que no consumen lácteos o que buscan opciones más ligeras.

En resumen, este postre tiene todo lo que quieres: sabor, textura, belleza y simplicidad.

Tiempo de preparación: 90 minutos, 4 horas de refrigeración

Ingredientes

(8 porciones)

Para la corteza:

  • 2 tazas de galleta dulce sin lácteos ni huevo, molida
  • ¼ de taza de azúcar moreno
  • ¼ de taza de mantequilla vegana, derretida

Para el relleno:

  • ½ bloque de tofu firme (no extra firme)
  • 8 oz de queso crema vegano
  • ½ taza de azúcar de caña o coco
  • ¼ de taza de jarabe de arce o agave
  • ½ cda. de maicena
  • 2½ cdas. de harina de trigo
  • ½ cdta. de vainilla

Para el topping:

  • 1 taza de arándanos frescos o congelados
  • ¼ de taza de azúcar (ajusta al gusto)
  • 1 cda. de jugo de limón
  • 1 cdta. de maicena (opcional, para espesar)
  • 2 cdas. de agua (si usas la maicena)

Preparación

Prepara la corteza:

  1. Precalienta el horno a 175 °C / 350 °F.
  2. En un tazón, mezcla la galleta y el azúcar.
  3. Agrega la mantequilla vegana derretida y mezcla hasta que las migas estén humedecidas y se compacten al presionarlas.
  4. Presiona la mezcla firmemente en el fondo (y opcionalmente 1 cm en los lados) de un molde de 9”.
  5. Hornea 5 minutos. Saca y deja enfriar mientras preparas el relleno.

Prepara el relleno:

  1. Licúa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla muy lisa y homogénea (toma 1–2 minutos, raspa los lados si hace falta).
  2. Vierte la mezcla sobre la corteza ya fría y alisa la superficie con una espátula.
  3. Hornea 40-45 minutos a 175 °C / 350 °F. El centro debe estar casi firme (un ligero temblor está bien; se asentará al enfriar).

NOTA: Mientas se hornea el cheesecake, puedes preparar el topping.

  1. Retira del fuego y deja enfriar completamente a temperatura ambiente. Luego, refrigera mínimo 4 horas; ideal toda la noche.

Prepara el topping:

  1. En una ollita, agrega los arándanos, el azúcar y el jugo de limón.
  2. Cocina a fuego medio, revolviendo ocasionalmente. Deja que hierva suavemente de 5 a 7 minutos, hasta que los arándanos suelten su jugo.
  3. Si quieres una cobertura más espesa, mezcla la maicena con el agua para hacer una “lechada” y agrégala a los arándanos. Cocina 1–2 minutos más hasta que espese.
  4. Retira del fuego y deja enfriar un poco antes de ponerla sobre tu cheesecake. Espesará más al enfriarse.